Historia del Santuario
En el corazón de Galicia, en las tierras por las que discurre el río que da nombre a esta comarca, el Deza, está ubicado el actual Santuario de Nuestra Señora de O Corpiño, en la falda del monte Carrio. Un lugar donde la fe, la devoción y el tiempo han esculpido un legado eterno.
El Origen y el Ermitaño
Sus orígenes arrancan en esta fecha, en la que vivía en la montaña un ermitaño de gran admiración para los habitantes del lugar, siendo ejemplo por su vida de fe y devoción a la Virgen María. Ante su fallecimiento, deciden levantar una edificación sencilla y de humildes proporciones para albergar su incorrupto cuerpo (origen del término O Corpiño). Tras la llegada de los árabes, el lugar fue lamentablemente abandonado.
La Aparición Mariana
Ocurre la milagrosa aparición de la Santísima Virgen María a unos pequeños pastorcitos. Lo que anteriormente había sido un lugar de devoción al santo ermitaño se convirtió, desde ese instante, en un gran centro de peregrinación hacia la propia Madre de Dios.
El Libro de Fábrica
Según consta en los archivos oficiales, el 7 de septiembre de 1740, el arcediano de Deza, D. Juan Roque Gil, visita el lugar y manda «…se componga y repare la ventana de San Caietano y se reteje dicho Santuario…», demostrando que el edificio es muy anterior a esta fecha.
Ampliación y Metamorfosis
El edificio se modificó en varias etapas esenciales:
- 1743 - 1768: Se erige una iglesia de una sola nave central.
- 1782 - 1803: Se amplía el espacio hasta adoptar la planta de Cruz Latina.
- 1867 - 1872: Queda inserta en una planta de salón, añadiendo dos nuevas naves laterales abiertas mediante arcos.
El trazado y majestuosidad que hoy admiramos se debe al legado de los maestros Paulo Solla, Francisco Fíntela, Francisco Jozar y, de forma muy especial, al rector Luis Fondevila, quien consiguió legarnos el diseño actual.